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| Tomado de Flick / betacontinua |
Cualquier empresa de cierto tamaño tiene planeados sus
próximos planes. Apple no estaría donde está si no hubiese planificado sus
pasos en el pasado y nada hace pensar que su futuro sin Steve Jobs haya quedado
al margen de esas previsiones, máxime teniendo en cuenta que el cáncer de
páncreas que finalmente ha acabado con su vida es una enfermedad contra la que
Jobs llevaba años luchando.
Algunas voces que presumen de contar con información de buena mano indican que el propio Jobs habría dejado bastante claro el futuro de la compañía con un plan que abarcaría los próximos cuatro años.
Basta con examinar el funcionamiento habitual de Apple para
los suministros de componentes de sus dispositivos, mediante contratos que
establecen plazos de entrega prefijados muchos meses antes con transacciones en
exclusiva que aseguren el flujo continuo de tecnología punta a bajo precio.
Memorias, procesadores, pantallas táctiles… iPhone, iPad, MacAir… en 2005 Apple firmó un contrato de más de 1.000 millones de dólares para garantizar el suministro de memorias de estado sólido puesto que sus estudios les indicaban que sería el tipo de memoria más empleado en el futuro. Asegurándose con anticipación la entrega de esos componentes conseguían precios más baratos que los competidores. En ese sentido el actual CEO de Apple, Tim Cook, afirmó en una reciente conferencia que en la actualidad Apple está realizando una inversión similar a la de las memorias SSD de hace 6 años.
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| Tomado de Gizmodo.es |
En esa inversión estarían gastando unas elevadas cantidades
de dinero que servirían para que se desarrollasen esas incipientes y
confidenciales tecnologías que terminarán usando en unos años y de la que no
han facilitado más detalles. La inversión en esta ocasión es de casi 4.000
millones de dólares.
Resulta evidente que en los últimos años mientras Jobs
mantenía su dura pugna contra el cáncer aunque en algunos momentos se haya
ausentado de la luz pública no abandonó su empresa, su sueño, su visión, y
hasta hace muy pocas fechas permanecía al frente del timón como CEO. En todo
este tiempo en que probablemente sería conocedor de que la batalla iba tocando
a su fin no habría dejado pasar la ocasión de seguir adelante con los planes de
futuro de una empresa que tenía que seguir su marcha tras dejarnos Steve Jobs.
Leido en Gizmodo.es


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